DESDE EL PAÍS DE SIMONE DE BEAUVOIR

Este es uno de los días más temidos por mí durante el año, el que medios de comunicación y sociedad pretenden transformar en el Día de la madre/Bis. El ocho de marzo se convierte irónicamente en el desfile de los estereotipos más peligrosos para la igualdad de género. Es el incomprendido "Día de los DERECHOS de la mujer". En mi país este día lo vivía entre la tristeza, la rabia y hartos clichés. Lo que sucede en México acá y acá lo explican mejor. 

Cualquiera pensaría que en Europa, tierra de progreso y un bastión escencial de la lucha feminista, la cosa sería muy diferente. JA-JA, qué corajote, pero no es así. Decidí que con este tema declaro inaugurada la maravillosa e inesperada sección Pendejos hay en todos lados también conocida como No sólo en México, porque no todo lo negativo que creemos inherente a la idiosincracia mexicana es puramente cultural o regional, muchísimas características son compartidas con todita la especie humana y aunque nos haga sentir no tan especiales, hay cierto alivio en saberse menos peor de lo que se piensa. O eso creo. Ok, no. Pero les hice una recopilación de las tremendas cagadas de marcas, comunicadores, empresas y community managers que en este día quieren ¿festejar? a la mujer, para que vean que en Francia no cantan mal las rancheras machistas

"Para @carmela_dascoli ser una mujer es una mezcla de ligereza y espíritu positivo" #DiaDeLaMujer" Joyas de elocuencia como esta aparecen como los twits destacados del día cuando buscas el hashtag #JourneeDeLaFemme porque Kiko, una marca de cosméticos, fue quien lo patrocinó. Leo estos twits con esta voz y risita en mi cabeza "no me preguntes sólo soy una chica": Lapiz labial y tacones. 

Y esos son sólo algunos ejemplos. Para Galerías Lafayette ser mujer es ir de compras y tomarte fotos, por eso lanzaron esta activación en su tienda. Uber Eats ofrece este día menús femeninos, el resto del año puedes seguir comiendo algo hecho por un chef HOMBRE en una industria sumamente sexista como lo es la culinaria (pero qué otra cosa podíamos esperar de Uber). Si tienes el temple para seguir viendo tanta tontería, algunas mujeres francesas organizaron este evento en Facebook para postear y evidenciar todos los comentarios, promociones, felicitaciones que encuentran frustrantes y ofensivas en este día. 

Pero no todo está perdido. Al menos el gobierno de París apoyó una campaña anti-clichés  http://nomorecliches.tumblr.com/ utilizando el hashtag #8mars (ocho de marzo) y #DroitsDesFemmes (derechos de las mujeres) en lugar de #JournéeDeLaFemme (Día de la mujer). Anne Hidalgo es la alcaldesa de esta ciudad desde hace 2014 y es la primera mujer en ocupar ese puesto.  A nivel mundial sólo 5% de estos cargos son ejercidos por mujeres.

En el tumblr que compartí más arriba encontré una publicidad que me pareció inteligente y es la muestra de que puedes vender y al mismo tiempo denunciar la desigualdad de salario que sufren las mujeres:

"En Francia, las mujeres ganan 19% menos que los hombres, entonces evidentemente... ellas salen de la oficina todos los días a las 3 pm, nunca trabajan en viernes, tienen siete meses de vacaciones y se jubilan a los 52 años... ¿En serio? En serio, NO. Ellas sólo ganan 19% menos. Entonces, por el día de la mujer, Cdiscount decidió regalarles 19% de poder de compra más en su sitio." A mí me pareció una promoción con un poquito de sentido común y creatividad. Además que se agradece que no haya nada en colores pastel. 

Cuando hablamos de la sociedad francesa hay otras malas noticias. Hace poco publicaron un sondeo donde el 27% de los franceses opinan que un violador es menos culpable si la víctima estaba vestida de manera provocativa. ¡¡Un tercio de la población!! Da miedo darse cuenta de que aún con los niveles educativos, revoluciones feministas y harta primermundez, estas ideas que criminalizan a las víctimas tengan tanto impacto en un porcentaje así de amplio de la población. El mismo estudio en México o América latina daría resultados aún más terribles, lo sabemos y lamentamos. Desgraciadamente este no es él único indicador de que Francia no es tan progre. Hace un mes me casé. Al regresar a París me ha sorprendido la cantidad de gente que pregunta si me voy a quitar mi apellido de jeune fille (chica joven). Verán, acá se estila como en EUA y muchos países desarrollados, ja, la mujer "toma" el apellido del esposo. Intentan justificar esta tradición cosificadora y machista argumentando que así toda la familia tendrá el mismo apellido una vez llegados los hijos (Awwww, claro, como la finalidad de un matrimonio es sólo esa). Y eso lo dicen hasta mujeres que se consideran feministas y con grados universitarios. Así, algo muy normal, llamarte toda la vida de una forma y luego de otra. Cuando he respondido a ese cuestionamiento con un contundente "jamás me quitaría mis apellidos", "oh lá lá, ¿PERO Y TUS HIJOoOoOoOS? ¿Cómo van a apellidarse diferente?", explico entonces que en América Latina usamos DOS apellidos, el paterno y materno y que la familia en lugar de ser "Los Sanchez" son "Los Sanchez González". Les parece muy complicado nuestro sistema de doble apellido y rematan con que de todas formas en mi país el asunto también es machista pues colocamos primero los apellidos del hombre. Les hablo de la reforma para poder poner el de la madre primero. Me reviran que desde unos años aquí pueden escoger un apellido o el otro. Pregunto "¿Cuántos hombres han tomado el apellido de sus mujeres?"... Obviamente no muchos, a menos que el apellido del susodicho sea "De la verga" -ya en serio, me contaron que existen apellidos como Conard (pendejo), y que sí, con apellidos así los hombres prefieren tomar el de sus mujeres, pero SÓLO así-. En los años setenta, sólo el 1% de las mujeres decidían conservar su apellido al casarse. Este porcentaje fue aumentando a 9% en los años ochenta y alcanzó 23% en los noventa. Lamentablemente, pasando el año dos mil, cayó al 18%. Y la tendencia no parece cambiar. Lo increíble es que esto no es obligatorio, es puritita costumbre y hacía enojar a la feminista francesa más célebre del siglo XX: 

La loi peut être un outil de libération: elle
donne en effet une reconnaissance au fait de discrimination, qu’occulte la coutume
– c’est la coutume qui fait qu’une femme porte le nom de son mari, pas la loi. Elle
offre aux dominées les moyens de se défendre. / La ley puede ser una herramienta de liberación. Ella reconoce como un acto de discriminación lo que oculta la costumbre -porque es una costumbre la que hace que una mujer lleve el nombre de su marido, no la ley. Ella le da a las dominadas los medios para defenderse
— Simone De Beauvoir

Asombra para bien que en México, con todo el machismo que tenemos encima, las mujeres sean más renuentes a siquiera agregar el famoso "DE ApellidoDelEsposo" a continuación del suyo. Que se sepa como una imposición y una tradición retrógrada que ya está fuera de lugar. Sin embargo he notado un fenómeno triste: muchas mujeres latinas que se casan con un francés y se vienen a vivir a Francia, se cambian el apellido. WTF compatriotas, C'est quoi ce bordel ? o como dice mi mamá al criticarme porque reproduzco algún mal hábito de ella o hago gala de su carácter: "mejor hubieras sacado lo bueno".  Si en nuestros países esta tradición casi no existe, no entiendo porque lo hacen. De verdad, no quiero agredir a nadie, quisiera explicármelo. ¿Es para sentirse más integradas a la sociedad francesa? ¿Para no ser discriminadas? ¡Pero es algo que está mal! ¿Por qué perpetuar una costumbre retrógrada y que nos quita identidad como personas y como latinas? Nos discrimina doblemente, sigue fomentando la inequidad, la misma por la que nos agreden en la calle y es nuestra culpa, que nos quita de facto una quinta parte del salario, que nos niega el acceso a mejores trabajos, por la que nos despiden si vamos a ser madres. Tal vez piensen que son asuntos que tienen poco que ver,  que tomar su apellido es una prueba del amor y establece que forman un equipo con su pareja, está bien, pero pregúntense seriamente que si de ser la situación contraria ¿sus esposos harían lo mismo? "Cambiarían de nombre, de ropa, de amigos"... suena al One Hit Wonder noventero de Iran Castillo, conocida también como la canción de la tipa más dejada de la historia. 

Sé bastante bien que las mujeres sufren (sufrimos) de peores injusticias, pero no está de más señalar esta que parece menos relevante. Este es otro tipo de mutilación, una que nos roba una parte de la personalidad, de nuestra historia familiar. Este acto ayuda a perpetuar que más que ser individuos independientes, antes somos hijas DE, luego esposas DE y la meta últimísima es convertirnos en madres (porque ya quedó claro que nos casamos para tener hijos, ¿no?).  En lugares como Quebec (que era una provincia francesa) están adoptando el sistema de doble apellido para los niños y las mujeres conservan los suyos. Parece un reclamo frívolo, pero si este tipo de "tradiciones" siguen tan presentes, sorprende menos el resultado del sondeo al inicio de este párrafo o toda la recopilación de clichés y estereotipos en este post. Ningún acto de discriminación es insignificante. Esta es una batalla que las mujeres en países más libres también deberíamos pelear. 

No había pasado ni una semana de nuestra boda y ya nos preguntaban que pa' cuando el chamaco, "no se les da gusto con nada", pensé. Esa pregunta no sólo la hacen en México, acá sucede casi igual. Ahora sé qué contestar cuando me vuelven a cuestionar. Me quedo con la respuesta que escuché ayer viendo la nueva temporada de House of Cards (y que no considero un SPOILER, pero advertidos están), donde una madre atareada con sus dos niños pequeños le pregunta a Claire Underwood si no se arrepiente de no haber tenido hijos "Ooops, perdón, es una pregunta muy personal" dice la tipa al darse cuenta de la metida de pata.  La primera dama le revira un magnífico:

"Y tú, ¿no te arrepientes de haberlos tenido?"